El Gran Fraude del Borgoña, Por Juan Manuel Bellver

16/06/2012

El Mundo.

Es el mayor escándalo que se recuerda en Borgoña desde hace mucho tiempo. La Dirección de la Competencia, el Consumo y la Represión del Fraude (DGCCRF) ha determinado que la 'maison de négoce' Labouré-Roi, establecida desde hace dos siglos en Nuits-Saint-Georges y una de las tres con más producción de la Côte d’Or borgoñona, ha falseado más de dos millones de botellas durante el periodo comprendido entre 2005 y 2009.
La semana pasada, los agentes de gendarmería de Dijon, que llevan 18 meses investigando el caso, detuvieron al enólogo, el director general y los dos propietarios de esta empresa vitivinícola que exporta a 30 países, vende la mitad de su producción en el exterior y es la principal proveedora de las líneas aéreas y las compañías de cruceros, que sería como decir la embajadora de los vinos galos en el sector de los transportes de lujo.

Según el fiscal de Dijon, Eric Lallement, "lo que llamó inicialmente la atención de los investigadores fue el escaso diferencial entre el mosto que entraba en bodega y el vino que salía, como si no hubiera ningún tipo de merma durante todo el proceso de vinificación y crianza".

De acuerdo con el sumario, Labouré-Roi ha cometido todas las tropelías imaginables en relación al centenar de referencia que vende: trampas con las etiquetas y las añadas, mezclas de vinos, premios inventados para impresionar al cliente foráneo... "El aaunto va camino de provocar un verdadero escándalo", afirma el diario local 'Le Bien Public', para destacar que "la serie de trampas es impresionante".

Probablemente hay muy pocas denominaciones vitrivinícols en el mundo donde hacer trampas resulte tan tentador como en Borgoña. Con una 'maison de négoce' como Labouré-Roi que embotella desde bourgogne grand ordinaire hasta Chambertin, la posibilidad de alargar las producciones hasta el infinito cuando uno se halla en ruptura de stock es enorme, ya sea mezclando cosechas o añadiendo un porcentaje de vino de gama baja a las etiquetas más cotizadas.

El problema es que una sola botella de Chambertin –por seguir con el ejemplo– de añada reciente de Labouré-Roi se cotiza en la tienda de vinos 'online' Millésima alrededor de los 300 euros por unidad. Y cuando se llega a esas tarifas, incluso aunque parezcan asequibles tratándose de un Grand Cru tan prestigioso, las fuerzas de la ley no pasan ni un desliz.

"Estafa masiva y en grupo organizado" vendría a ser el cargo principal que se le imputa a los hermanos octogenarios Armand y Louis Cottin, los dos propietarios de la empresa, y a sus empleados de confianza. Para llegar a una conclusión tan grave, los detectives han examinado meticulosamente la contabilidad de la firma: cientos de documentos que han terminado por revelar que durante el segundo lustro de la década pasada, muchos vinos vendidos por la maison no eran ni mucho menos lo que indicaba la etiqueta. Así que tengan cuidado con las cosechas que van de 2005 a 2009, ya que el timo podría afectar a más de dos millones de botellas, con vinos cortados o directamente falsarios.

Y esto no ha hecho más que empezar, ya que siguen sucediéndose los registros en el cuartel general de Nuits y en las oficinas del informático que diseñó a medida un enrevesado programa contable. Para el diario 'Le Figaro', el caso sería muy similar al escándalo de los burdeos en 1970, "cuando se descubrió que muchos médocs de postín eran rectificados con bastos tintos del Languedoc" para corregir la acidez, darles estructura y, sobre todo, multiplicar la producción.

De acuerdo con el abogado de la compañía, Emmanuel Touraille, "desde hace tres años estas irregularidades habían sido desterradas de la bodega y los dueños se habían asegurado de que no volviera a suceder". Al parecer, Labouré-Roi ha colaborado en las pesquisas y demostrado su voluntad de superar esa etapa para conservar el empleo de los casi 70 trabajadores. Pero las declaraciones lacónicas –cuando no esquivas– de los hermanos Cottin no han hecho sino calentar un fraude que podría ascender a los 3 millones de euros.

"Es un duro golpe para la imagen de la denominación", ha comentado el presidente de la Oficina Interprofesional de los Vinos de Borgoña. "Vamos a esperar a que se confirmen los cargos y, cuando esto ocurra, nuestra organización quizá se persone como acusación civil". Y, en dicho litigio, también podrían hacer causa común los más de 100 vignerons que proveen de uva o de vino a la 'maison' y han visto su reputación hundida en los círculos de iniciados que saben quién vende a quién.

Según la ley francesa, los delitos imputados a los cuatro máximos responsables de Labouré-Roi se castigan con penas de entre uno y dos años de prisión y multas de hasta 37.500 euros.