Lluvia de medallas para Quesos de Suiza

30/10/2009

Por segunda vez se han llevado a cabo en Suiza Las Olimpiadas de quesos de Montaña, una celebración bianual que tiene como objetivo impulsar la notoriedad de los quesos de montaña de todo el mundo. Saignelégier, Bellelay y Tramelan, fueron el marco en el que se desarrolló el concurso desde el 22 al 25 de octubre.

Un jurado internacional compuesto por 100 especialistas puntuaron 631 variedades de queso de montaña de todo el mundo según su aroma, consistencia y aspecto exterior. Después de más de dos horas de reflexiones en el interior de la antigua Abadía de Bellelay, donde tubo lugar el concurso, el jurado decidió las mejores variedades de 15 categorías de queso y 19 subcategorías.

Entre los quesos mejor premiados destacan los Quesos de Suiza. El queso Tête de Moine AOC de la quesería de Daniel Amstutz, se llevó el primer premio en la modalidad de quesos de pasta medio dura, el Sbrinz AOC de la quesería Stadelmann se llevó la segunda medalla en la modalidad de quesos de pasta extra dura, tres queserías de Le Gruyère AOC ganaron las tres medallas en la modalidad de quesos de pasta dura con corteza lavada, igual que tres queserías de Emmentaler AOC que también ganaron las tres medallas de los quesos de pasta dura con fermentación propiónica.

Suiza es el país que más premios ha conseguido con 39 medallas de 64 que se han otorgado. El resto se reparten entre los países vecinos. El jurado ha concedido también una atención especial a quesos de montaña de Japón, Canadá y Méjico.

Durante los 4 días se han llevado a cabo en la misma región una serie de actividades vinculadas a Las Olimpiadas, como unos seminarios sobre la situación actual de las regiones de montaña y la inauguración oficial del Museo de Tête de Moine AOC de Bellelay, lugar de origen del queso. Durante la celebración también se pudo visitar un mercado de 70 expositores en el que 40.000 personas compraron y degustaron una gran variedad de quesos.

La sexta edición de Las Olimpiadas de quesos de Montaña han sido un orgullo para los queseros suizos ya que han confirmado el rigor, la calidad y el esfuerzo de su trabajo y sus productos.

Los mejores quesos, famosos en todo el mundo

Los Quesos de Suiza son famosos en todo el mundo gracias al cuidado y a las características artesanales con las que se elabora. El pastoreo de las vacas es obligatorio en Suiza, país donde está totalmente prohibido el uso de hormonas y antibióticos en la crianza de ganado y donde ningún queso puede fabricarse con aditivos químicos.

Para elaborar un queso suizo se utiliza casi el doble de leche que para fabricar un queso de producción industrial. Las queserías reciben dos veces al día la leche recién ordeñada para garantizar la elaboración de un producto fresco y sano. El uso de leche cruda, no pasteurizada, posibilita un sabor más intenso y potencia los aromas derivados del pasto y forrajes.

La rigurosa normativa, sometida a un estricto control por parte de la Oficina Federal de Agricultura de Suiza, garantiza la elaboración tradicional del producto desde el origen de la cadena hasta el final, momento en el que un tasador certifica que el queso tiene la suficiente calidad para llevar el sello de su región quesera. De esta manera, la denominación de origen Suiza es sinónimo de garantía de producto absolutamente natural.

Garantía de calidad y salud

Ante la creciente demanda e inquietud del consumidor por saber el origen de los productos que consume, Quesos de Suiza ofrece una seguridad ligada a la calidad de sabor y a su aporte a la salud.

El reconocimiento mundial de los Quesos de Suiza se debe no sólo a su sabor, sino a su alto valor nutritivo, su facilidad de digestión (la leche cruda mantiene la flora bacteriana presente de forma natural), y su gran aporte de calcio.

Los quesos suizos de corteza dura, como el Emmentaler AOC, Le Gruyère AOC y el Sbrinz AOC contienen más calcio que el resto de los quesos, mineral indispensable para la formación de los huesos y la salud dental.

Según lo han demostrado diversos estudios, los quesos suizos son ricos en triptófano, un aminoácido que ayuda a prevenir y/o superar los estados depresivos, la ansiedad o incluso las fobias.

De esta manera, los Quesos de Suiza destacan como uno de los pocos productos que podemos encontrar en nuestros comercios que todavía se elaboran de forma tradicional, y de los que se puede certificar su calidad, 100% natural.