Salvador Sostres en El Mundo: ¿Bebemos?

07/07/2012

La hipocresía de criticar a los jugadores de la Selección por tomarse un par de copas (o tres) durante la fiesta de celebración de la Eurocopa tiene mucho que ver con la tiranía de lo políticamente correcto, con el bajo nivel de nuestro debate público y con las tonterías con las que nos gusta perder el tiempo.
Por mucho menos hemos tomado muchas más copas; teniendo muchísimo menos que celebrar nos hemos venido arriba del modo más absurdo y hemos acabado con las reservas de ginebra de la Reina de Inglaterra. ¿Con qué nervio, con que valor vamos a contarles las copas a los jugadores de la Selección? Que beban en paz, que su borrachera sea la metáfora de la borrachera nacional por su histórico triunfo, y que luego duerman la mona y ya está.
Es ridículo que la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción se rasgue las vestiduras y diga que los jugadores cometieron un error. Se celebra con alcohol, y a veces con mucho alcohol, y si alguien tiene un problema habrá que encontrar la mejor manera de ayudarle, pero lo que no podemos hacer es hacer ver que no bebemos ni, por descontado, no beber.
Bebemos, sí. Bebemos porque estamos tristes, bebemos porque estamos contentos, bebemos porque nos da la gana. Bebemos porque bebemos; y eso no quita que ser alcohólico sea un drama. Pero no podemos reducir el ocio de una sociedad, ni su vigor, a las limitaciones de sus enfermos. Yo ya no viajo sin mi barman de cabecera, ni cambio de bar si no es bajo su prescripción. Hay una Historia del siglo XX puede contarse a través de los cócteles más clásicos y memorables, y todo el mundo sabe que las personas que no beben no son de fiar.
Los fantásticos jugadores de España se tomaron unas copas para celebrar con la afición su segunda Eurocopa. No fue un error. Fue una fiesta, una fiesta en que unos chavales bebieron, e incluso se mamaron, que es lo que hacen los chavales y los no tan chavales en una fiesta. Y más después de haberse llevado la Historia del fútbol por delante.
Que la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción continúe realizando su magnífico e importantísimo trabajo, que continúe ofreciendo todo su apoyo a quien lo necesite y que no cese nunca en su empeño para que todos los que caen en la zona oscura puedan recuperar la normalidad y tener una segunda oportunidad.