Alejandro Montes lleva la pastelería a La Paz

07/05/2015

 EL MERCADO DE LA PAZ SE ENDULZA

CON EL PRODUCTO DEL CHEF PASTELERO

 

ALEJANDRO MONTES APUESTA POR

LA GASTRONOMÍA DE MERCADO Y ABRE UN NUEVO PUNTO DE VENTA

 

Como novedades, incorpora mermeladas y pan artesano a su oferta,

productos que solo se podrán adquirir en este puesto de Mama Framboise

 

Alejandro Montes, chef pastelero de Mamá Framboise, ha inaugurado este mes de mayo un nuevo punto de venta en el Mercado de la Paz. De esta forma acerca aún más la alta pastelería a pie de calle en formato para llevar y se suma a la tendencia de la recuperación de la autenticidad de los mercados para adquirir productos de calidad.

 

Esta es la segunda apertura que el chef de Mamá Framboise en cuestión de un mes, después de la reciente inauguración en la T1 del aeropuerto Adolfo Suárez en Barajas, sumando un total de cinco puntos de venta en apenas cuatro años de trayectoria gastronómica al frente de las reconocidas boutiques madrileñas.

 

La máxima de la filosofía de Alejandro Montes es la democratización de la alta pastelería, poder acercarla al público, y en esta ocasión, con la posibilidad de llevar y disfrutar en casa.

 

Situado en el mercado de la Paz, en pleno Barrio de Salamanca (C/ Ayala 28), este puesto estará abierto de 9 a 20 horas entre semana y de 9 a 14 horas el sábado.

 

Para que se pueda intuir la esencia de sus otras pastelerías, ha seleccionado una amplia oferta de productos. Una forma más de no buscar una excusa para poder disfrutar del desayuno o la merienda. La oferta gastronómica seleccionada por el chef puede ser degustada en el mismo mercado de la Paz o donde los clientes prefieran.

 

Novedades, solo en el mercado: pan y mermeladas

 

Tartaletas, bollería, hojaldres, las cinco intensidades de chocolates de sus tabletas (Pecán, Orange, Noir 70%, Framboise y Lactee 40%) y la colección al completo de bombones Alejandro Montes Chocolatier. Sin olvidarnos de los doce sabores de macaron (yogurt y frutos del bosque, arándanos, violetas, pasión, frambuesa, chocolate, vainilla, fresa con pistacho, galleta maría, zanahoria, praliné y caramelo). Además, no podían faltar a esta inauguración, las cookies, tartas y el mejor café de Supracafé y té.

 

A los imprescindibles de Alejandro Montes se incorporan las mermeladas para disfrutar en casa de un pedacito de Mamá Framboise, y se recupera el pan, contando con Quadra Panis, que se había servido en Platea inicialmente, pero que ahora ya solo podrá adquirirse en este puesto del Mercado de la Paz.

La nueva sede situada en el mercado de la Paz, conserva el estilo provenzal que tanto identifica a las pastelerías de Alejandro Montes, establecida por el chef pastelero y los diseñadores Dorin&Coopel hace cuatro años para su primera tienda en la calle Fernando VII.

 

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La carta de Alejandro Montes

 

“Mi nombre es Alejandro Montes Suárez. Desde que tuve uso de razón me sentí atraído profundamente por la gastronomía. Como en muchos casos, mi familia es muy rica gastronómicamente hablando. Las tardes interminables en la cocina con mi madre Marta y mi abuela Luisa despertaron en mí un sentimiento especial hacia la comida, su elaboración y especialmente por los dulces.

 

Con apenas seis años ya me quedaba en una pastelería, Venecia, en Sama de Langreo, Asturias, mi tierra natal. Mis padres trabajaban y me dejaban al cargo de Ma. Aurors y J. Ángel. Allí formé mi primer croissant. El olor de la bollería cociéndose y ver la vitrina de pasteles rebosante a primera hora de la mañana quedaron grabados en mí.

 

Cuando llegó el momento de decidir a qué me dedicaría en la vida, yo lo tenía muy claro: quería ser pastelero. Es lo único que encendía una chispa dentro de mí. Pastelero porque me gustaban los dulces y porque siempre me ha gustado el arte, las manualidades. Era la profesión perfecta: gastronomía dulce y arte. Tras pasar por muchos obradores, tras pasar horas y horas, días y días, sacrificio y dureza comencé a considerar que era pastelero y desde entonces, he trabajado para reforzar esa afirmación”.

 

Alejandro Montes

 

Su trayectoria

 

Alejandro Montes finalizó sus estudios y con apenas 18 años dejó su casa con dirección a Barcelona con un firme propósito: hacerse chef pastelero. En ese recorrido y tras pasar por muchos obradores, comprendió lo que significaba la profesión: trabajo duro y arte efímero.

Su instinto inconformista le hizo presentarse y a ganar certámenes como Título de Mejor Pastelero Joven de España (CANJOP) en el 2006; Mejor Pastelero Chocolatero de España en el Trofeu Lluís Santapau (MMACE) en el 2007; y Medalla de oro en el campeonato nacional de postres en Francia en el 2010.

 

El chef pastelero viaja a diferentes países para conocer su gastronomía, la influencia que la tradición ha ejercido en la misma y el futuro que le depara teniendo en cuenta las necesidades y los gustos de la sociedad de hoy. Francia es un referente para el maestro pastelero. De Francia recupera el buen hacer de la profesión, y sobre todo, la tradición de la merienda. Como él mismo dice, en España ya no dedicamos tiempo a un buen desayuno o a la reconfortante merienda. Esa costumbre establecida en Francia es uno de los principios que ha recogido y transportado a su concepto de alta pastelería.