Carlos Maribona en ABC: Una Lista Que No Me Interesa

01/05/2012

 
Esta noche se ha hecho pública una lista que dicen que es la de los mejores restaurantes del mundo. No esperen que le dedique un post completo a la que me parece una de las mayores farsas (¿gastrofarsa?) del mundo de la gastronomía. Una enorme operación de marketing de la que se benefician unos pocos y a la que se prestan, como pardillos, muchos. Me remito a mi artículo del año pasado por estas fechas en el que decía todo lo que tengo que decir al respecto y que, cambiando algunos nombres, sigue siendo perfectamente válido. Siento muchísimo que El Celler de Can Roca vuelva a ser número dos. Pero me preocupa el triunfalismo de los últimos días, esa seguridad aplastante de tantos que daban por hecho su número uno. En las redes sociales, sólo los españoles daban importancia estos días a la lista. Sólo en España se escribe "la prestigiosa revista" refiriéndose a la que organiza todo esto. Sólo en España se habla de "los Oscar de la gastronomía". Cierto es que la cocina española sale bien parada, pero no voy a ponerme a dar saltos de alegría porque lo diga una lista hecha con las votaciones de gente que en muchos casos no ha pisado los sitios por los que vota y controlada sospechosamente por unos pocos que mueven el cotarro en su propio interés. Qué se puede pensar de una lista en la que entre los diez primeros no hay ningún francés. Un evidente ejercicio de minusvaloración de la cocina gala en beneficio de la anglosajona, que por algo la revista que la organiza es británica. Una absurda contraguía Michelin controlada por algunos a los que les gustaría manejar también a la guía francesa. Y qué me dicen del desmesurado "castigo" a los cocineros díscolos como Martín Berasategui, relegado a un increíble puesto 67, o como Pedro Subijana, excluido este año del top 100. No merece mayor comentario. Si los quieren tienen los de la legión de periodistas españoles invitados a Londres, cuyo número ha crecido exponencialmente porque somos de los pocos países que le prestan atención a esta farsa. Nos gusta mirarnos el ombligo. Conmigo que no cuenten.
Y una aclaración final. Salsa de Chiles fue el primero en dar los que iban a ser cinco primeros de la lista. Clavados. Tres horas antes de que se hiciera oficial. Muchos "colegas" (periodistas los menos) se indignaron con acusaciones de falta de ética y de romper un "embargo". Como llevo 37 años ejerciendo el periodismo, la mayor parte de ellos en puestos de responsabilidad, nadie me va a dar lecciones de ética. No estaba invitado a Londres, cosa lógica teniendo en cuenta las cosas que he escrito sobre la lista y sus responsables. A los que sí viajaron hasta allí les facilitaron la lista completa y les anunciaron que estaba embargada hasta la hora de hacerse públicos los premios en una gala. Yo no tenía la lista y lo que hice desde Madrid fue consultar distintas fuentes hasta conocer esos cinco primeros. Puesto que no me entregaron la lista oficial no tenía ningún compromiso de respetar los horarios. Cuando he tenido esos compromisos siempre los he cumplido. Y hay mucha gente que puede dar fe de ello. Pero no era el caso. Así que logré los datos y los colgué, no tanto por la urgencia de la información (el mundo va a seguir igual de mal con esta lista o sin ella) como por divertirme un poco. Insisto, conseguidos desde Madrid y sin tener acceso, como otros, a la lista. En los tiempos que corren, los embargos son muy peligrosos. El que no quiera filtraciones que no dé las listas por anticipado. ¿Indignados conmigo? Pues ya saben. El problema, como decía ayer mismo un colega gallego en Twitter (gracias, compañero), no está en la envidia sino en "la ignorancia, mucha y atrevida".