Ferran Adrià: "¡El Bulli vuelve!"

29/05/2014

Daniel Camiroaga. El Confidencial.

Ferran Adrià propone el titular de esta entrevista. “Es que nunca anuncié que cerraba definitivamente, sino que, como publicó el Financial Times el 26 de enero de 2010, cerrábamos unos años para poner orden, entender quiénes somos, qué hacemos y a dónde vamos.
De las olas y los pinos de cala Montoi al MIT y Harvard, reuniones con las empresas tecnológicas más punteras, premios nobeles, nombramientos y doctor honoris causa por las mejores universidades del mundo… Adrià no para, es una cabeza en permanente ebullición, un torbellino abrumador de ideas en revisión permanente. Acaba de renovar su acuerdo de colaboración con la Fundación Telefónica para seguir desarrollando iniciativas vinculadas a la innovación.
Con gesto de incredulidad, comenta: “Es increíble, hasta ahora nunca se había hecho, nadie ha ordenado jamás el conocimiento que hay en internet; nosotros lo estamos haciendo”.
PREGUNTA: ¿Es entonces el BulliFoundation un proyecto para enseñar el conocimiento de El Bulli?
RESPUESTA: No, de hecho, la enseñanza como la hemos entendido hasta ahora se ha acabado; el efecto aglutinador de las redes sociales hace que el conocimiento se comparta, no se enseñe. Basta un ejemplo, EDX, la plataforma de enseñanza de Harvard y el MIT, espera ¡mil millones de alumnos en cinco años! Si los mejores gurús a nivel mundial dieran un MBA a 150 €, ¿quién no se apuntaría? ¡No se puede competir contra esto!

P.: ¿Qué es entonces el BulliFoundation?
R.: El proyecto tiene tres patas principales:
El Bulli1846 es la huella física que permanecerá, la evidencia de que El Bulli ha existido. Es necesaria una imagen, una foto, un icono, como la torre Eiffel, estará siempre. El Bulli existirá como una intervención arquitectónica maravillosa, una magnífica construcción que se integrará en el paraje del parque natural donde ha estado el restaurante.
La Bullipedia pretende sistematizar, estructurar de forma ordenada y clasificar de la manera más eficiente todo el conocimiento que hemos acumulado durante estos años, y compartirlo. Volvemos en septiembre, en Barcelona donde abrimos una nave de, 1.500 m² y 80 personas dedicados a este proyecto enorme.
ElBulli DNA será el primer observatorio del proceso creativo que se haya hecho en cualquier disciplina, un taller desde el que seguiremos investigando y divulgando al mundo.
P.: ¿Cómo se gesta un proyecto de esta magnitud?
R.: No es sencillo, no. Hemos estado tres años aprendiendo; de hecho, en este tiempo –hace una mueca para afirmar con rotundidad– yo me he equivocado varias veces, hemos ido cambiando el proyecto sobre la marcha; todo lo que sé ahora lo he ido aprendiendo de otros que sabían mucho más que yo, pero yo les he ido escuchando, entendiendo y sintetizando ideas y conceptos, es un proyecto vivo, en permanente evolución.

P.: ¿Qué es la creatividad y la innovación para Adrià?
R.: Sentido común, un elemento necesario e imprescindible para inducir el proceso creativo (materia de la cual es profesor en Harvard); un nivel de autoexigencia absoluto por mí y por los que trabajan conmigo; y un proceso de auditoría continuo en el que se analiza y pone en entredicho cualquier cosa, no damos nada por sentado. Hoy no se puede ser empresa, no se puede sobrevivir sin innovación, ¡estás muerto!
P.: ¿Cómo se puede estar siempre en la punta de lanza de la evolución y la creatividad? ¿No es una lucha contra corriente agotadora?
R.: Pasión, la clave es hacer las cosas con pasión, sentirlas y tener un DNI con una gran fuerza mental, determinación para tomar el camino que has elegido.
P.: ¿Cuál es el proceso mental que le lleva de ser un creativo, uno de los 10 más importantes según el Times en 2004, a ser prácticamente un cartógrafo que trabaja para sintetizar el conocimiento?
R.: No te olvides que yo he siempre he sido así, mi cabeza siempre ha trabajado así, desde siempre he ido catalogando mi trabajo, documentándolo todo.
P.: ¿Este proyecto tendrá un coste enorme?
R.: Hasta ahora todo lo hemos financiado con nuestro propio patrimonio personal, una decisión que tenemos que agradecer a nuestras familias, que han donado todo nuestro patrimonio a la Fundación. Siete millones de euros en el banco para arrancar, pero aun así, necesitamos más para los próximos 30 años…

P.: ¿Qué es para Adrià la cocina?
R.: Sin duda, es el lenguaje universal del mundo, es algo que entiende todo el mundo.
P.: ¿Dónde ve la cocina en 10 años? ¿Seguirá evolucionando?
R.: Muy difícil, los cocineros españoles fundamentalmente y lanouvelle cuisine francesa han situado la cocina en un estado evolutivo del que será difícil diferenciarse. A medio plazo puede que alguna cocina asiática tenga más presencia, sea predominante, pero estará articulada sobre los cimientos que hemos dejado la generación de cocineros españoles de los 90. Esta generación, no sólo Ferran, toda una generación, que cambió la manera de entender la gastronomía en el mundo.
P.: Hemos hablado de innovación, creatividad, procesos disruptivos; ¿qué busca Adrià en todo esto?
R.: Ayudar a la gente, es un proyecto mundial para tratar de cambiar y mejorar el mundo. Cuando vas a dar charlas y llenas estadios con 7.000 personas en Sudamérica, que vienen a escuchar lo que tienes que decir sobre los procesos creativos, y publican en Twitter que les has cambiado la vida, se te pone la piel de gallina. Enseñando a innovar y crear se ayuda a crear riqueza, eso es auténtica solidaridad, no la limosna. Tenemos que enseñar a los niños a entender y trabajar el proceso creativo, es la única manera de crear riqueza.
Cuando has tenido éxito en la vida, te han ido bien las cosas –yo no tengo hijos, tampoco tengo un Ferrari– tienes la obligación de devolver al mundo todo lo que te ha dado. Yo sólo pretendo ser feliz con lo que hago, y seguir trabajando sábados y domingos incluidos, porque disfruto con ello.