Pan de Molde

21/08/2014

 El pan de molde representa el 10,7% del consumo de pan en España

 

La industria de panadería ha lanzado en los últimos años nuevos formatos y variedad de pan de molde adaptados a las necesidades de los consumidores

Las empresas miembro de Asemac que fabrican estos productos apuestan por la innovación y la calidad

 

21 agosto de 2014.- Los hábitos alimentarios, demográficos y sociales han propiciado el desarrollo de productos con un valor añadido para el consumidor. En la industria de panadería, una de las mayores innovaciones orientadas a satisfacer las necesidades y sofisticación de los compradores ha sido el pan de molde. Pan cortado en rebanadas y envasado que proporciona una vida de almacenamiento más prolongada al producto.

La tradicional barra de pan previamente cortada y posteriormente envasada para su comodidad se vendió por primera vez el 7 de julio 1928 gracias a Otto Rohwedder, un joyero americano que cansado de rebanar él mismo el pan inventó una máquina que lo cortara en perfectas rebanadas. Esta exitosa máquina llegó a España en 1964 cuando un empresario mexicano de origen catalán decidió crear en Granollers (Barcelona) la primera empresa de pan industrial de molde.

La principal ventaja del pan de molde respecto al pan tradicional es su fácil masticación pero sobre todo su buena conservación para el consumo durante varios días, muy superior al del pan común, así como su adecuación a determinados usos específicos en la gastronomía.

Por ello, este tipo de pan requiere una formulación y unas condiciones de proceso diferentes a las del pan común. En concreto, las empresas que elaboran pan de molde trabajan con harinas de fuerza y poco extensibles, y lo más exentas posible de actividad proteolítica, de modo que resistan bien todo el proceso.

En este sentido, la principal diferencia con el pan común, aparte de su textura, es que en el caso del pan de molde el contenido en grasa, proteínas y fibra es algo mayor que en el tradicional, lo que le convierte en un producto más palatable, más blando y menos perecedero, conservándose en buen estado durante más tiempo.

Pan de molde, un producto en auge

El pan de molde ha sido una de las tipologías de pan que más ha aumentado a lo largo de los últimos años. En concreto, actualmente, el consumo de pan de molde representa el 10,7% del consumo de pan de los hogares en España en 2013, según los últimos datos de IRI World Wide del año pasado. 

El consumo de esta tipología en 2013 se sitúo en 182.272,512 miles de kilos respecto al total de 1.669.095,44 miles de kilos de pan ingeridos por los hogares españoles. Por categorías, el pan de molde blanco supone el 77,72% del consumo del mercado mientras el integral representa el 22,28% restante. 

Estos datos ponen de manifiesto un aumento del 0,77% en la ingesta de pan de molde respecto a 2012, cuando el consumo de esta tipología suponía el 9,96% del conjunto de oferta de la industria de panadería, 181.708,928 miles de kilos de los 1.652.454,17 miles de kilos de pan consumido en total.

La evolución del pan de molde confirma que paralelamente a la disminución en el consumo de pan fresco hasta 1994, año en el que se observa una leve recuperación, tiene lugar un ligero incremento en el consumo de pan de molde poniéndose de manifiesto que el esfuerzo realizado por los fabricantes para aumentar la oferta y variedad en tipos y calidades de este alimento ha dado sus frutos.

En este sentido, en los últimos años se ha generalizado el hábito de consumir pan de molde debido a la amplia oferta de nuevos formatos, sabores y panes con determinados ingredientes especiales y para usos específicos, así como para prevenir faltas de este producto por su conveniente conservación.

De esta manera, poco a poco se van introduciendo en la nueva cultura del pan, exigiéndose cada vez más calidad y variedad. Aunque tradicionalmente para la fabricación del pan se ha preferido generalmente harina blanca de trigo parece que estas preferencias de consumo están cambiando, y en la actualidad existe un ascenso en el consumo de pan integral o diversos ingredientes como nueces, semillas y otros que elevan su valor nutritivo y están asociados a mayores beneficios para la salud.

Actualmente, el mercado ofrece diversidad de tamaños y variedades de pan de molde adaptándose a cada tipo de consumidor. Entre ellas encontramos: Pan blanco, pan blanco sin corteza, pan de sándwich grande, pan integral, pan integral sin corteza, pan integral sin azúcar añadido, pan multicereales con y sin corteza, Pan con avena, Pan mediterráneo, Pan con centeno, pan con centeno y pipas, pan blanco de fibra, pan de leche o pan de línea. 

La industria de panadería continúa trabajando para ofrecer diversidad de productos adaptados a las necesidades alimentarias de los consumidores. Entre las últimas novedades, en los lineales se pueden encontrar Minibocatas, pan Sin Gluten y Sin Lactosa y el Pan Sin Corteza Multicereales con alto contenido en fibra.

Además, existen diversas tipologías de panes blandos para su uso en gastronomía como pan para burger, maxi burger, burger integral, hot dog, panecillo estilo rústico o estilo artesano.

En la actualidad, las empresas asociadas a Asemac que elaboran estos productos se diferencian del resto por la oferta variada que ponen en el mercado así como por la calidad de los mismos.