Una cena particular con preparaciones y recetas sinceras

31/07/2015

 

El Grupo Peñalén nace en la calle Fola nº 11 de Castellón [entonces “Restaurante Peñalen”], aunque nadie de los que hemos frecuentado asiduamente imaginaba que Antonino Barcos y Emi Vidal tomarían la difícil y astuta decisión de guiñar el ojo a la gastronomía selecta en el campo de la celebración de grandes eventos en demérito de una cocina local, creativa y de autor, que desarrollaba diariamente en el centro de la ciudad.

 

De la unión de estos dos conceptos: gastronomía selecta, actual e innovadora y un nuevo proyecto diseñado para trasladar las sensaciones particulares de la mesa a los grandes eventos sociales y de empresa, nace este grupo Hostelero con un marcado objetivo: Ofrecer eventos en espacios únicos con un servicio exclusivo, a través de una cocina creativa y detallista. Su cocina fusiona la tradición, innovación y creatividad con un repertorio de recetas llenas de sentido, sensibilidad y una exquisita presentación. Cuentan con un equipo altamente cualificado, cuyas notas características son la experiencia, juventud, profesionalidad y espíritu de superación, encabezado por Emi Vidal -Directora de Producción del Grupo-.

 

Su oferta es su máxima; mantener la misma calidad y servicio que les ha permitido llegar a ser un referente en la restauración de Castellón y provincia. La celebración de eventos pasa por la combinación de bodas, comidas de empresa, bautizos, comuniones, servicios a domicilio y toda clase de preparaciones en exteriores. Antonino empieza a pensar que la única manera de enfrentarse a esto es defender un principio básico: 'lo bueno debe ser objetivo".

 

Considero que si dejamos de prestar atención a este principio no podemos evaluar un evento, una comida o una celebración. Las críticas, razonamientos o las propias guías parecerían no tener sentido. Así que a partir de esta tesis [lo bueno debe ser objetivo], trato de construir que en el servicio y comida la objetividad debe llegar al 85% de la valoración y el 15% restante lo dejo en manos de nuestro pasado, recuerdos, educación genérica y específica en la materia e incluso al estado de ánimo personal.

 

Entre tanto evento y preparación -con la agenda repleta- tuvimos la suerte que Antonino accediera a servirnos una cena particular en casa de la familia. El resultado se deja ver en la mesa con preparaciones y recetas sinceras; sabores tradicionales; innovación y detalle; dominio de las técnicas de preparación culinaria, manipulación del alimento, emplatado,  servicio y protocolo; donde todo tiene un sentido marcado y un aire a cocina mediterránea.

 

Cocktail de bienvenida: Latita de boquerones con piparras; pincho de patata con pulpo y ali-oli; cucurucho de pollo asado con parmesano; huevos de codorniz trufados; torraeta de pan de cristal con anchoa; foie a las uvas y chivyssoise.

Menú: Lubina con cebollita tierna, piñones y jamón ibérico; roastbeaf de solomillo con salsa bearnesa y su guarnición y de postre tulipa de almendras con ensalada de frutas.

 

En la celebración destaco todo un conjunto de valores: 1.-El ingrediente: obviedades a parte como la frescura o la calidad, los ingredientes son buenos cuando saben cómo deben, sabe alcanzar la esencia de la elaboración estando en su justo punto; 2.-La técnica: hay una sola forma objetiva de procesar el producto y es respetándolo mediante una técnica depurada y acertada; a la materia prima le saca el mayor partido, tiene puntos de acabado maestros. 3.-La genialidad: mediante su impresión en la imaginación, inventiva y peculiar estilo en cada preparación. 4.-El equilibrio: algo difícil de encontrar y que encaja bien con todo lo que ves, tocas y oyes a tu alrededor; consigue una armonía en la mesa donde solo hay elemento que predomina: alejarse de los excesos de sabores o apariencias extravagantes. 5.-La atmósfera: Detalle de la puesta en escena y de un servicio rápido, elegante y sofisticado, te sientes cómodo y a la vez cuidado por alguien, un servicio dispuesto agradar, a sugerir y a no ser protagonista. 6.-El proyecto: El significado de extender su entusiasmo al cliente. 7.- El valor: La alta cocina es como la alta costura. Puedes ver la diferencia entre ella y el prêt à porter. Antonino, puedes preguntarte con honestidad si habéis conseguido lo que pretendíais. Está claro que sí.

 

Carlos López.