¿Puede un simple bistec a la parrilla ser considerado una obra de arte? Por supuesto que sí, si quién lo cocina es Víctor Arguinzoniz, el inventor de la alta cocina a la parrilla. Utilizando leña de distinto tipo según sea para carne o pescado, accionando un complejo sistema de manivelas que le permiten variar la distancia entre las brasas y la parrilla, calculando los tiempos de cocción hasta la centésima de segundo y seleccionando con un cuidado casi obsesivo la caidad de la materia prima, Víctor ha lo grado revolucionar el mundo de los asadores.
