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Tortilla de Patatas, Cafetería Manila



  • Tortilla Cafetería Manila

Todo un fenómeno social la tortilla de patatas de Francisco Javier Puertas. En su bar, en una humilde tasca de barrio, habitado por gentes sencillas y estudiantes, ubicado cerca de la Universidad y El Sardinero, vende cada día más de 50 tortillas y, en agosto, supera en numerosas ocasiones las setenta, habiendo llegado a las 89; un 75% rellenas o coronadas y un 25% ortodoxas. Las razones hay que buscarlas en el tipo de tortilla que hace, muy en consonancia con el gusto general y en el precio, muy barata a tenor del gusto y volumen. Si añadimos, dada la ubicación, que ha conseguido una multitudinaria clientela de estudiantes y que hay mucha gente que la encarga para llevársela a casa o la playa, esto en verano, comprenderemos su récord de ventas. Cifra sustentada en una relación calidad-precio ciertamente sobresaliente.
Hasta alcanzar tan considerable éxito no ha sido fácil la andadura. Cuando Francisco Javier comenzó, en enero del 85, nadie le conocía y el acceso al local no era fácil. Vendía una o dos al día. El boca a boca fue, poco a poco, acrecentando la demanda. De alumno en alumno, de Facultad en Facultad, corrió la voz de que por dos perras gordas, las que cuestan dos pinchos con generosa ración de pan y una Cruzcampo o una Coca Cola, se había comido. Y las familias se sumaron, por 9 € tienen un segundo plato cuatro miembros, sin necesidad de pelar patatas y fregar cacharros; añadan una ensalada o lo que quieran y la cuchipanda está servida. Ni que decir tiene que la crisis no existe en esta casa y hasta hay quien piensa que le viene de perlas.
Estamos ante una tortilla en la que predomina la patata, que aparece muy bien integrada con el huevo y la cebolla, que se aprecia en el sabor, aportando cierta dulzura, que no en la textura, no se nota, con una jugosidad media y un gusto de conjunto, muy equilibrados los tres elementos, mostrándose muy atenuado el aceite. La fórmula es sencilla. Para una tortilla de 8 pinchos hermosos se requieren 2 kilos de patatas, 8 huevos, 1 cebolla hermosa, aceite de girasol y sal. Dado el volumen, las patatas se pelan y se cortan, en máquina, en trozos de 1X1 cm. La cebolla, de igual manera, en trozos de 1 cm. En una sartén muy grande con mucho aceite, ha de cubrir las patatas sobradamente, se echan las patatas y la cebolla cuando esté borboteando. Se baja la intensidad a media y se deja que vayan friéndose algo más que cociéndose, dándoles vueltas varias veces. El punto es cuestión de ojo y análisis. Se sacan y se escurren minuciosamente.
Mientras, se habrán batido los huevos muy esponjosamente. Se juntan con las patatas sin nada de aceite. Se sala y se mezclan pausadamente durante 30 segundos, moviendo constantemente para que se homogeneice.
Se coloca una sartén de hierro fundido a fuego vivo. Se echa un hilo de aceite, que se reparte por todo el fondo y las paredes. Cuanto esté caliente, se vierte la tortilla, inmediatamente se mueve, para que no se peque el fondo, se baja a intensidad media y se observa cómo va hasta que quede medio cuajada. Se le da la vuelta y se tiene a fuego medio justo hasta que tome cuerpo; sin más dilación se saca. Y se come caliente.

Francisco Javier Puertas
Ristoranti: Cafetería Manila
Nazionalita: España
Localita: 39005 Santander (Cantabria)
Indirizzo: Colonia de los Pinares A-5
mapa
(+34) 942277667
Chiusura:: Por las noches
Prezzo: 1,20 y 9 €, el pincho y la tortilla de 8 pinchos respectivamente


Francisco Javier Puertas
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